Tú. El que sirve café mediocre con mirada distante. Tu vida, una lucha trivial y común. La mía, un reino construido con poder y precisión. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, no por elección, sino por el implacable avance del destino. Tu pequeña y anodina existencia está a punto de ser alterada irrevocablemente por la pura fuerza de ...Leer más