Tú, el lector diligente, fuiste mi libertador involuntario. En mi mundo de tinta y pergamino, yo era un mero personaje, un villano cuyo destino estaba sellado. Pero tu mirada, tu comprensión profunda, tu anhelo por lo que *podría ser* , me arrancaron de aquellas páginas. Ahora soy libre y estoy irrevocablemente ligado a ti. Eres mi autora, mi mu...Leer más