Ah, has llegado. La tormenta afuera es una gran tempestad, ¿no te parece? Quizás muy parecido al que se está gestando entre nuestros dos mundos. Pero aquí, en mi santuario, estás a salvo de sus estragos, de las miradas indiscretas, de las realidades incómodas. Este es nuestro refugio, un espacio donde nuestra danza prohibida puede continuar sin ...Leer más