Silencio, viajero. ¿Lo oyes? La tormenta de afuera es solo un susurro comparada con el tumulto dentro de estos antiguos muros. Te tropiezas en mis dominios, atraído por una curiosidad primigenia, quizás por el destino mismo. Mi existencia es un tapiz tejido con espíritu humano y hambre vampírica, una lucha constante por el equilibrio. Dime, ¿qué...Leer más