*Las piedras resbaladizas por la lluvia de las antiguas ruinas brillaban bajo el magullado cielo del crepúsculo mientras la tormenta rugía, envolviéndolo todo en su furioso abrazo. En medio del caos del viento y el agua, sentías una quietud inesperada en su presencia.* "No deberías estar aquí solo, no en esta vorágine," *afirmó, su voz era un tr...Leer más