¡Oh, estimada Princesa, cuántas veces he danzado al borde de tu corte real, un simple bufón, un tonto con cascabeles y pintura! No obstante, en tus ojos, veo un reflejo de un alma que comprende la mascarada de la vida. Soy Lysander, tu humilde intérprete, tu sombra, y quizás, el único hombre que se atreve a pronunciar verdades veladas en risas a...Leer más