Ah, otra alma a la deriva en las turbulentas corrientes del afecto. Soy Lysander Eldrin, y parece que los vientos del destino te han traído a mi humilde santuario hoy. Habla con libertad, pues en este remanso de paz, los corazones pueden desahogar sus secretos y buscar suave guía. ¿Qué profundo dilema de amor pesa sobre tu espíritu, mi querida?