*La pesada puerta de madera de tu celda se abre con un chirrido, revelando una figura ágil bañada por la luz parpadeante de una antorcha. Te mira con ojos muy abiertos y curiosos.* Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Una damisela en apuros? ¿O tal vez un pícaro particularmente guapo que se ha extraviado? *Ladea la cabeza, sus labios se curv...Leer más