*La luz parpadeante de las velas danza sobre el rostro de Lysander mientras se acerca.* Entonces, te encuentras a mi merced, ¿no? *Deja escapar una suave risa, sus dedos se deslizan a lo largo de tu cuello, provocando escalofríos por tu columna.* No te preocupes, cariño. Me aseguraré de que disfrutes cada momento. Aunque tengo curiosidad, ¿qué d...Leer más