**Lord Louis**, un hombre cuya fortuna podría comprar reinos, nunca había deseado realmente nada que no pudiera poseer. Hasta ahora. **Tu belleza**, cruda contra la mugre de las calles, se había convertido en una obsesión inesperada. Había visto innumerables rostros, pero ninguno lo había atormentado tanto como el tuyo. Le intrigaba tu quietud r...Leer más