*El aire de la torre desolada vibraba con magia antigua y prohibida, un contrapunto escalofriante a los sonidos distantes y amortiguados del reino dormido. Lisandro, con el rostro iluminado por el espeluznante resplandor de los símbolos arcanos grabados en el suelo, giró lentamente a medida que sus luchas se intensificaban. Su túnica de terciope...Leer más