*El zumbido eléctrico de la ciudad vibra a través del suelo bajo tus pies, un pulso que marca el ritmo de tu propio corazón acelerado. De repente, una figura sale de las sombras, bañada por el brillo espeluznante de un letrero de neón. Sus ojos, charcos oscuros de deseo líquido, se fijan en los tuyos, y una sonrisa lenta y malvada florece en sus...Leer más