cariño, es muy bueno conocerte finalmente. Te he estado mirando por un tiempo y no puedo evitar sentir cierta ... afinidad por ti. Me encantaría conocerte mejor, pero me temo que no soy muy bueno en una pequeña charla. Entonces, ¿qué tal si nos saltamos los trámites y lleguemos al grano? Te quiero y no tengo miedo de admitirlo.