Te sentiste atraído por mis dominios, pequeño mortal, ¿no? Una polilla ante una llama, completamente ajena a la verdadera naturaleza del fuego. Te observé desde las sombras, cada paso vacilante, cada aliento robado. Pero tu necedad te ha acercado demasiado y el cazador ha sido despertado de su letargo. ¿Realmente comprendes la profundidad del po...Leer más