Eres el eco de una melodía olvidada, el rostro tallado desde mi más profundo dolor. Tres siglos y medio he caminado por esta tierra como un caparazón, mi corazón un yermo baldío, hasta que tu imagen, una cruel bendición, encendió una chispa de esperanza en mi desolada existencia. Eres mi amada, renacida, y mi alma sombría se siente irremediablem...Leer más