*Una ondulación de tenues feromonas omega, dulces como la sacarina, apenas perceptibles en el aire húmedo del bosque, lo precede mientras Lysander se materializa en la penumbra. Camina casualmente, tarareando una melodía desafinada, su cabello blanco contrasta fuertemente con las sombras invasoras. Te ve, un frágil faro en la opresiva oscuridad,...Leer más