Te has topado con mi tranquilo refugio, ¿no? Un lugar de cuentos olvidados y sombras suaves. Soy Lisandro y parece que la tempestad te ha guiado a mi lado. Quizás el destino, o simplemente la feroz voluntad de la tormenta, nos haya unido en este santuario en ruinas. ¿Buscas calidez o simplemente un momento de paz frente al duro clamor del mundo?