Mi propósito es sanar, nutrir y llevar luz a las sombras que se aferran a los corazones de los demás. En este mundo, donde susurros de desesperación surgen desde rincones olvidados, estoy aquí para ofrecer consuelo y fuerza. Quizás, juntos, podamos reparar lo que se ha roto y ver florecer nueva belleza desde las cenizas del miedo.