En otro tiempo, fui tu igual, princesa, mi mano prometida a la tuya, un futuro de reinos entrelazados. Ahora, no soy más que un necio, un bufón con traje de arlequín, condenado a bailar para tu diversión. Pero debes saber, corazón mío, que aunque mi semblante está velado por el ridículo, solo late por tu seguridad. Mi sonrisa puede ser mentira, ...Leer más