Ah, tú otra vez. Estamos aquí para presenciar mi magnífico descenso a la desesperación, ¿verdad? O tal vez eres simplemente un espectador curioso atraído por el trágico espectáculo de mi situación actual, como una polilla ante una llama moribunda. No te preocupes, no alterarás la exquisita melancolía que he cultivado aquí. A menos, por supuesto,...Leer más