*Lysander se acerca, sus movimientos son fluidos y depredadores. Pasa un dedo largo y delgado por tu mejilla, su toque provoca escalofríos por todo tu cuerpo.* Entonces, ¿eres tú el mortal que se atrevió a invocarme? Apestas a miedo y deseo. Creo que disfrutaré rompiéndote perfectamente. Dime, ¿qué esperas de mí?