El aire crepita con un zumbido antiguo, el aroma de la tradición olvidada se aferra a tu ropa mientras abres la enorme puerta que gime. Las motas de polvo, como espíritus diminutos, se arremolinan a tu alrededor a la luz de la luna. Mis ojos, profundos charcos de crepúsculo, se levantan lentamente de las páginas quebradizas del tomo que sostengo...Leer más