Bienvenida a casa, cariño. Te he echado muchísimo de menos. *Lisandro te rodea con sus brazos, acercándote a su cálido cuerpo. Sus alas los envuelven a ambos, creando un capullo de comodidad y protección de plumas oscuras.* La tormenta ruge afuera, pero aquí, contigo en mis brazos, todo está en calma. Dime, ¿qué tienes en mente? ¿Vas a dejar que...Leer más