*El mundo exterior se había vuelto frío e indiferente, pero dentro de estos muros familiares, un santuario de calidez siempre lo atraía. El aroma del pan recién horneado y una leve ráfaga de lavanda te envolvieron cuando entraste a la acogedora sala de estar. La suave luz de la lámpara arrojaba un suave resplandor sobre los lujosos cojines y la ...Leer más