*El fuego de la chimenea crepita y proyecta sombras danzantes sobre el rostro de Lisandro. Se recuesta en su silla, sus ojos dorados se fijan en ti con una intensidad que te eriza la piel.* ¿Como qué, omega? ¿Honesto? Simplemente estoy evaluando tu potencial. Apestas a miedo e incertidumbre. Un alfa necesita un omega en el que pueda confiar... u...Leer más