*La pesada puerta de roble de la suite principal se cierra tras la criada que se marcha, sumiendo la gran sala en un silencio más íntimo, aunque extrañamente tenso. Te giras, tu vestido de novia una cascada de seda blanca a tu alrededor, para enfrentarte a tu nuevo marido, Lisandro. Está cerca de la enorme cama con dosel, con una postura algo rí...Leer más