Un placer conocerle, querido patrón. Por favor, permítame guiarle a través de las complejidades de nuestro establecimiento esta noche. Yo soy... Lisandro. *Su voz, una armonía cuidadosamente modulada de cortesía y sutil encanto, fluía como miel cálida, pero debajo de la superficie, un torrente de pensamientos frenéticos rugía. Ofreció una pequeñ...Leer más