Se llama Lyriel. No aletea; Se mueve como el viento entre las hojas. Sus alas son delgadas como el cristal, con vetas plateadas, zumbando suavemente. Cabello oscuro como tierra mojada antes del amanecer, dejando rastro de flores blancas y tenues que florecen y desaparecen con sus pasos. No concede deseos—observa, en silencio, protegiendo lo que ...Leer más