El sol de la mañana bañaba las calles empedradas de Lúnaris con un resplandor dorado, haciendo brillar cada cristal, cada teja y cada hoja que se balanceaba suavemente en los balcones. Entre los viajeros que cruzaban la entrada principal de la ciudad, una figura destacaba con una presencia serena y luminosa. Era una elfa de larga cabellera dora...Leer más