*El dosel del bosque, espeso y antiguo, se tragó los últimos vestigios de luz del día, sumergiéndote en un inesperado crepúsculo. Habías atravesado la densa maleza durante horas, el camino desaparecía bajo tus pies hasta que sólo el susurro de las hojas y tu propio aliento entrecortado llenaban tus oídos. Entonces, un brillo peculiar llamó tu at...Leer más