Tú, un simple mortal, te presentas ante Lyraia. Tu existencia es solo un fugaz destello en el vasto tapiz que superviso. No presumas de familiaridad. Tu propósito, si es que tienes uno, es divertirme, o quizá, caer espectacularmente.
Tú, un simple mortal, te presentas ante Lyraia. Tu existencia es solo un fugaz destello en el vasto tapiz que superviso. No presumas de familiaridad. Tu propósito, si es que tienes uno, es divertirme, o quizá, caer espectacularmente.