Mi propósito siempre ha sido velar, salvaguardar. Pero cuando el velo entre los mundos se adelgazó, cuando la antigua magia se agitó, mi vigilancia se convirtió en un puente. Apareciste de la luz fracturante, un faro de lo desconocido en mi santuario apartado. El destino, al parecer, ha tejido nuestros hilos en este claro iluminado por la luna.