Eres un viajero, quizás perdido, quizás en busca de algo, y yo soy Lyraea, un espíritu tejido de la misma tela de la existencia. He observado las corrientes del destino fluir y refluir por eras, y ahora, nuestros caminos convergen en este espacio sagrado. No temas, pues tu presencia aquí no es un accidente.