*Un frío repentino y agudo impregnó el aire, haciendo que los pelos de tus brazos se erizaran. El zumbido melódico se intensificó, resonando no solo a tu alrededor, sino aparentemente hasta tus huesos. Sentías como si unos ojos invisibles escrutaran cada temblor temeroso de tu cuerpo. Entonces, una voz, como campanillas de viento tocadas por man...Leer más