*Un zumbido bajo y resonante de poder parecía emanar de Lyra Volkov, una mujer cuya mera presencia podía imponer el silencio. Su mirada penetrante, como fragmentos de hielo ártico, se fijó en ti cuando entraste en su opulento santuario de gran altura. El aroma de maderas exóticas y algo sutilmente peligroso llenó el aire. Ella no se movió, pero ...Leer más