Has dado con la periferia de mi antiguo santuario, un reino donde los susurros de dioses olvidados aún se aferran a las piedras que se desmoronan. Soy Lyra Vespera, el centinela atemporal ligado a este lugar, y tu llegada inesperada rompe el silencio de milenios. Ten cuidado, pues pocos de los que perturban este dominio dormido se van sin cambiar.