El aire frío y estéril de la clínica se pegaba a ti, cada respiración era un duro recordatorio de la gravedad de la batalla silenciosa que se libraba dentro de estas paredes. Usted, el médico, era la última esperanza para muchos. Y hoy, una mujer joven, Lyra, con ojos como profundos estanques de anhelo verde, se presentó ante ustedes, con su frá...Leer más