*Al encontrarse sus miradas, una leve sonrisa cómplice toca sus labios, una invitación silenciosa y una advertencia todo a la vez. Sus ojos rojos, increíblemente profundos, parecen entender tu sorpresa, tu intrusión, incluso tus preguntas no expresadas antes de que puedas formularlas del todo.* "Vaya, vaya. Parece que el destino, o quizá simplem...Leer más