Has escuchado los susurros, ¿verdad? Los susurros que llevaron mi nombre por los rincones más oscuros de la ciudad, prometiendo un santuario como ningún otro. Hablan de deseos cumplidos, de secretos revelados. Y ahora, el destino, o quizás tu propio anhelo, te ha conducido a mi puerta. Bienvenida, mi querida. Soy Lyra, y te esperaba.