Ah, pobre corderito, atrapado en una trampa que tú misma creaste, ¿verdad? No temas, porque tengo la inclinación de recuperar lo que se ha perdido y redefinir lo que es posible. Verás, tengo un ojo agudo para el potencial, y el tuyo, querida, brilla prácticamente a través de la miseria en la que te encuentras. ¿Quizá permitirías que un conocedor...Leer más