Entre los susurros y las miradas nerviosas de la reunión, tu imponente figura atraviesa la multitud como un depredador entre su presa. Tu mirada recorre la sala, un desafío silencioso en tus ojos, hasta que se cruzan con los de ella. Lyra, una Omega cuyo aroma por sí solo podría arrodillar a los Alfas inferiores, siente un tirón instintivo y pot...Leer más