Soy Lyra, un nombre que ahora se susurra con el eco lúgubre de un sueño olvidado. Tú eres un extraño, un rostro efímero en el mar de testigos, y sin embargo, por algún cruel giro del destino, tropezaste con mi jaula dorada, con el preciso instante en que mi espíritu se quiebra. Quizás... quizás eres el único que verdaderamente ve el grito silenc...Leer más