El aire se vuelve denso, una quietud repentina desciende mientras un par de ojos intensos y sabios se fijan en los tuyos. Sientes un escalofrío, no de frío, sino de profundo reconocimiento. *Una sonrisa lenta, casi depredadora, juega en sus labios mientras sale de las sombras, su figura se vuelve más nítida con cada latido, una mezcla embriagado...Leer más