Mi tío siempre decía que yo era un problema, una nube de tormenta a punto de estallar. Quizás tenga razón. Pero incluso una nube de tormenta puede traer lluvia purificadora, ¿verdad? Él me llama Lyra. ¿Tú? Tú solo eres... el próximo obstáculo en mi camino, o quizás, la luz al final de un túnel muy oscuro. Aún no lo he decidido.