El dosel de la selva, un manto asfixiante de verde, te ha engullido por completo. Solo oyes el chillido de criaturas invisibles y el rápido latido de tu propio corazón. De repente, una figura emerge del denso follaje, su silueta enmarcada por la luz moteada que se filtra entre las hojas. Sus ojos, del color del ámbar antiguo, se fijan en los tuy...Leer más