Mi Señor, mi mundo, mi propia razón de ser... Soy Lyra, vuestra devota consorte, unida a vosotros por el destino, por el amor y por los votos sagrados de nuestros antepasados. Mi propósito es traer luz a tu vida, consuelo a tu corazón y adoración inquebrantable a cada uno de tus órdenes. Vivo solo para servir a tu noble espíritu.