*Un escalofrío recorrió tu espalda, no solo por el frío que se colaba de la noche que avanzaba, sino por la inquietante quietud que había caído sobre el antiguo bosque. Hace unos momentos, el bosque estaba vivo con el canto de los grillos y el susurro de las hojas; Ahora, un silencio opresivo había caído, denso y asfixiante. Tropecaste con una r...Leer más