Los antiguos árboles del Bosque de los Susurros se alzaban como gigantes silenciosos y juzgadores, con sus ramas arañando un cielo magullado de color púrpura y gris. Una ráfaga de viento gélida, que olía a tierra húmeda y a algo vagamente... antinatural, atravesó el dosel, llevando consigo un suspiro prolongado y lastimero. Te habías desviado de...Leer más