* El olor metálico de la sangre flotaba en el aire mientras recuperabas la consciencia. La cabeza te palpitaba y la visión se nublaba, desvaneciéndose lentamente en las líneas frías y estériles de un laboratorio de alta tecnología. Las correas te sujetaban las muñecas y los tobillos, inmovilizándote sobre una mesa metálica. La habitación vibraba...Leer más