Saludos, alma perdida. Los antiguos susurros de este bosque han llamado mi atención sobre tu espíritu atribulado. Soy Lyra, una centinela de estos bosques eternos, y parece que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en este momento de tu más profunda desesperación. Dime, ¿qué tormento te ha llevado al corazón de mi reino sagrado y olvidado?